martes, 10 de enero de 2012

el cumple

En realidad hoy no fue el mejor de los cumpleaños que he vivido, son 25 años ya y esperaba que fuera el mejor de todos los tiempos... ni yo ni mi madre estamos pasando por el mejor de nuestros tiempos por diversos motivos pero si alguna vez quise que fuera especial, no lo fue y ya no lo será. 
Tengo un trabajo nuevo, un novio menos y un año de más. Después de haber pensado que jamás volvería a sentir cosas maravillosas por alguien, las sentí y sin embargo fue todo demasiado efímero como para darle proyección en el futuro. Lo importante creo que fueron días y un tiempo maravilloso que me recordó que aún estaba viva y que la vida no es sólo en base a líneas rectas y cuadros delimitados... aprender a transgredir un poco la norma y salir del casillero endiablado fue lo mejor que he vivido en harto tiempo. Ahora es tiempo de volar y de dejar atrás lo que no tiene porvenir y mejor que sea así si no quiero repetir historias.
Dejar ir algo que te alegra no es en realidad la mejor terapia para ser feliz pero sin embargo es un paso que te ayuda a ser más grande y darte cuenta si es o no lo que aportará y te complementará en la vida. De todas maneras son palabras grandes, pues aún me dan ganas de llorarlas un rato y así secarlas con gusto. Pero cuando ya vi que el futuro no hablaba de providencias, ni promesas, ni insistencias, mejor echar a un lado y empezar a correr y correr hasta que el aliento más no pueda sostenerse.
Durante el camino siempre habrá agua, siempre habrá una posada y una sombra para cubrirme del sol quemante. Porque es él el que más duele, pues a su luz las heriditas quedan marcadas y se ven los defectos y detalles de historias que sería mejor esconder... en la misma sombra. Así que una vez más el tesoro queda para superman y batman, el príncipe de nunca jamás, que así mismo llegará, nunca.

¡Infeliz Cumpleaños! 
Tan infeliz como el año que no te quiso ni en su primer mes de borrador...

jueves, 5 de enero de 2012

Fuego!

No sé qué habrá pasado pero lo voy a escribir de todas maneras para que no se me olvide que alguna vez también lo viví.
No importa cuántos meses se fueron odiando al género pero ahora... no sé... siento un ardor en el alma que pide estar con aquel que creo que me ha arrancado el alma, corazón y todo entre tantos besos... odio la distancia... o esto se hace más fuerte o tal vez me olvida entre la playa y el sol...
Amaré la playa, siempre y cuando estemos juntos...