lunes, 19 de diciembre de 2011

diciembre...

Detesto diciembre y la melancolía que trae de la mano. Las obras de caridad que nunca tuvieron tiempo durante el año ahora toman lugar y una importancia que antes tampoco tuvieron. Así es el capitalismo y el sistema en el cual se sobrevive, con comercio, ofertas, gente vuelta loca comprando donde sea más barato. Tal vez este año no soy parte de ellos porque los negocios, ofertas laborales y una inesperada operación dejaron los bolsillos en saldo cero.
Ya no puedo pensar en otra cosa que no sea el dinero. No me importaría tal vez si no tuviera que discutir con mi mama sobre qué diablos he hecho con mi administración. No pude, ni logré ser más responsable, tentada con las ofertas en la web, me volví maniaca de las compras on line. Las cuentas nunca pagué y tampoco ahorré y es así como me lamento ahora. Me parece terrible tanta irresponsabilidad desmedida y sin arreglo aún. Incluso sigo soñando con ganarme la lotería pero la cantidad justa para saldar mis deudas y ya, nada más que eso y trabajar y vivir de lo que tengo y no de lo que espero tener el mes siguiente. Así no funciona la cosa.
Por otro lado, debería estar contenta de tanta buenaventura que me ha tocado vivir, un cacho menos, excelente promedio académico, trabajo, oportunidades, un proyecto ganado, una nariz casi nueva y un amor, entre matrimonios, y bebés de mis amigos... Pero no sé por qué cuesta tanto lograr una estabilidad, es una montaña rusa que no para de subir y bajar. Además, me operaron la nariz y en vez de estar contenta por lo que significa, no hago más que reclamar porque no puedo fumar, ni beber alcohol, ni hacer ejercicios, ni bailar, ni exponerme al sol durante todo el periodo del post operatorio. Nunca creí que pudiera ser tan fatal.
Tal vez de eso se trata porque estoy demasiado angustiada. Claro que me siento completamente estúpida lamentándome por no poder fumar, lo cual no deja de ser terrible el manejo de los vicios. El punto es que yo esperaba dejar los vicios cuando me preparara para la gestación, pero darme cuenta que no puedo seguir con ellos por una operación estética es devastador. Espero que esta mala racha pase pronto y no me afecte en la relación que estoy empezando, porque si sigo así, no creo que dé buenos frutos.
En realidad no hay mucho que hacer, porque además tendré que aguantar que la gente envidiosa me llame 'recauchada', ofende demasiado si se trata de personas que no les he dado la confianza. Peor. Si no me defienden todo se irá a la mierda. Quizás todo lo que he escrito se resume en paciencia... salir sin beber, sin fumar y pasarlo bien igual.

¡Hasta cuando!

lunes, 14 de noviembre de 2011

nada...

Uffff, creo que alguna vez en el año fue marzo y así mismo pasó abril y el resto de los meses hasta ahora noviembre... muchas cosas han pasado, desde un corazón roto, logros académicos y un renacer impensado incluido el mes de octubre bien rosado por las buenas nuevas entre mis amigos.
No fue fácil retomar las actividades diarias y mirarlas desde el mejor ángulo luego de haber deseado tener frente a mi al famoso San Pedro, porque cuando estás mal sólo ves las nubes negras a pesar del tremendo sol que pueda estar iluminando el día.
Los días parecen ser crueles y duele pensar en los poderes mágicos que no tienes para hacer cumplir todos los deseos de un instinto asesino que prevalece por sobre todo y no se va, y no te deja vivir en paz ni menos tomar una ducha sin pensar en venganza. Menos mal que existe la gracia del olvido, del 'let it go'...
A veces hubiera querido reventar mi cuerpo contra un camión gigante y escribir con sangre en el cielo el nombre del culpable pero cuando reaccionas, es increíble lo estúpido que te puedes sentir con tanta tontería junta. Y sí, me he recriminado por tanta rabia contenida, como una burbuja de fuego que te rodea y al andar entre los demás, los quemas también, porque esa llamarada no sólo va quemando de a poco tu propio corazón sino que también va dañando y alejando al resto; las malas energías se perciben y por ser malas, la gente se aleja.
Ahora, ¿por qué tenía que esperar ver mis logros y reconocerlos para cambiar de idea? ¿Acaso no era suficiente con valorar mis capacidades? Eso es lo más triste, parece que no, porque luego de ser elegida asistente de una profesora, trabajar en la misma universidad, reemplazar a profesores en cátedras, ganarme un proyecto, ser bien evaluada, comienzo a valorar y a respetarme. Aún así hay una pregunta que queda y quedará dando vueltas quizás hasta cuando... esa valoración de la que suelo hablar ¿es real? ¿hasta cuándo durará?
Tal vez llegue el día siguiente y termine en un cajón. Y lo que es peor, no por accidente...

Así no se puede...

lunes, 31 de octubre de 2011

hoy

a veces controlar la rabia o la ira se hace muy difícil. Tan así, que hasta escribir cuesta. No creo ser la única persona que le sucede esto, pero de verdad agradezco no tener poderes especiales y así no desquitarme con la gente. Hasta ahí no más llegan mis fantasías de ser superchica, mujer maravilla, hulk, etc.

hasta nuevo aviso...

martes, 4 de octubre de 2011

el amor...

creo que este año ha sido el más romántico de todos, si bien yo no he encontrado 'aquél', mis amigos, familiares, se han encargado de demostrarme y hacerme partícipe de las distintas maneras en que el amor se manifiesta. Bebés, matrimonios, locuras de amor y reencuentros lideran la lista de la felicidad que mis amigos irradian...

A pesar de que mi rencor por un mal amor se ha ido, la posibilidad de vivir también esta primavera es baja. Esta vez prefiero estar de espectadora y seguir tranquila con mis proyectos, la felicidad de quienes quiero y estimo la comparto y por ahora espero que sea suficiente. No diré que me gustaría también compartir con ese alguien especial esta época pero en realidad, mejor estar enfocada en los planes que me he propuesto para este  año.

Lo que me llama la atención es que las locuras de amor trascienden edades; después de tantos años de una relación monótona, por otro lado ha aparecido un príncipe de pantalones y chaqueta azules, montado en auto y con promesas de felicidad ¿qué haría yo? tal vez lo mismo que muchas. Dejar todo por vivir un momento de felicidad, de locura, de amor y pasión, es lo que nos hace sentir realmente vivos. Sin pasión por la vida o por el amor a lo que haces, la motivación es distinta, más triste y con una sonrisa apagada.

Por ahora vivo con el amor por la vida y las cosas que me alegran el día... esa cuestión llamada por la sociedad!!

martes, 27 de septiembre de 2011

La paranoia

Ok, anoche fue una de las peores. Estuve hasta las 3am viendo videos sobre el meteorito que se alinearía con el sol y la Tierra y que supuestamente estaría provocando los terremotos acá en la esfera. Atroz. No pude dormir bien, tratando de conciliar entre los ruidos macabros que entrega la noche. Los perros siempre han ladrado hasta por si acaso pero anoche me parecía que era más fuerte como si presintieran algo. Luego peor. Los aviones que suelen pasar cerca de mi casa parecían volar más bajo que de costumbre, provocando un ruido feroz en la soledad de una pieza a oscuras y paranoica.
 ¿Cómo conciliar el sueño si se me venía a la cabeza la noche de aquel 27F del 2010? Pero tal vez los ruidos eran los de siempre y sólo mi paranoia les subía el volumen en mi cabeza. Eso era demasiado, pero ya me superó la noche cuando soñé que temblaba y se ponía peor aún. Un terremoto... dios mio! pensaba que era el fin del mundo y pensaba también en un amigo que me había mandado videos sobre el meteorito y etcéteras...
 Al día siguiente desperté luego de una mala noche y resulta que no había pasado nada. Ahora está a punto de terminar el día y nada tampoco... Obvio que mejor que sea así pero me parece avergonzante que un par de videos e histeria colectiva definan mi descanso al dormir. Todo funcionó con normalidad y también lo agradezco... esto de no saber el futuro atormenta y poco y nada hay por hacer... Espero que cuando llegue ese momento decisivo, yo no sea parte de la histeria y esté ayudando a los demás a encontrar paz, consuelo, etc., para no agrandar la tragedia...
Cuando pienso en los terremotos, huracanes, entre otros, no me doy cuenta que el propio huracán está pasando por mi vida. El viento sopla fuerte, derriba principios y cuesta ponerlos en pié otra vez sin haber reventado el colon antes, la lluvia ahoga los sentimientos, los rayos queman los planes y el hielo congela y detiene hasta el más mínimo plan. Debería ser hora de gritar fuerte y empujar lejos las barreras que me detienen pero si no son barreras mías, qué más puedo hacer?

He tratado de alcanzar los rayos del sol con mis propias manos, de tocar un arcoiris con la punta de mis dedos pero no he logrado si quiera cantar una canción de primavera... ¿cómo es esto posible? ¿a quién le estoy regalando mis sueños? La esperanza que me espere porque yo la he esperado demasiado y de demasías la soledad sabe demasiado, menos yo. Ahora me toca enfrentar una de las peores cosas de la vida y me siento aterrada. Tal vez deba decir 'que la fuerza me acompañe' pero creo que será más difícil aún... valor!
La paranoia y el miedo me tienen loca y desesperada... ¡y no lo quiero saber! ¿Dónde están esos superhéroes con los que crecí? ¿Acaso no se invocan cuando estás en problemas? No, esas cosas no ocurren y así es más difícil cuando no te han enseñado a enfrentar el pánico con tu propia respiración, tus propios puños y tu frente en alto. Y desaparecer menos, no se puede arrancar de lo inevitable: el destino.

Esto también debe ser parte de mi paranoia y del miedo...

lunes, 19 de septiembre de 2011

después del 18

Ha pasado la fecha de celebración de fiestas patrias y varias cosas han ido quedándose atrás, como la debilitación de temas que causaron un gran revuelo y polémica en la sociedad chilena, como la hidroeléctrica de Hidroaysén, el conflicto estudiantil y la muerte de 21 pasajeros en la isla Juan Fernández.

Tuve la posibilidad de trabajar estas dos últimas noches como garzona en una fonda y el aire de fiesta y de chilenidad rebosaba por todos lados, entre chicha, empanadas, terremoto, anticucho, choripan y mil cuecas. Nadie hablaba de temas tristes, ni de tragedias, lo importante era tomar hasta morir y bailar hasta romper el taco esperando que la fiesta no terminara jamás.
Al día siguiente, con más ánimo que nunca por poder hacer un paréntesis en el segundo semestre, los tragos y comidas se vendieron doblando ganancias. En realidad es bien increíble como funciona el negocio de la fonda. En fin, lo importante es que la gente disfrutó y bailó hasta que la música terminó el repertorio bien repetido, bailando cuecas y todo lo demás con apenas un poco de equilibrio y coordinación, olvidando en buena parte la contingencia nacional.
Ahora, el tema es estar atento y expectante frente al conflicto estudiantil e Hidroaysén, porque si bien las fiestas son para pasarlo bien y olvidar penas, también le sirven al gobierno para despistar y hacer de las suyas. Espero que ahora no sea el caso, porque por lo menos el movimiento estudiantil ha tenido tanta repercusión en la gente, moviendo masas y poniendo el tema en el tapete con movilizaciones no menores, que sería muy lamentable que siguiera perdiendo fuerza y motivación, porque creo que hasta antes de la tragedia de Juan Fernández, todo iba súper bien. Lo mismo con Hidroaysén.
El llamado es a no bajar los brazos y seguir adelante pase lo que pase, y que recordar que los beneficios serán para todos...
¡¡Fuerza estudiantes!!

PD.: ¿y la huelga de hambre de los estudiantes?

martes, 13 de septiembre de 2011

Corderito


Su piel rosada y con lunares
Es tan fría como el helado rocío
Que alguna vez nos cubrió
Hasta helar nuestros deditos.
La nieve está en el cielo
Y es opaca como su destino.
Yo espero que siempre recuerde
Que éramos amigos, cachorro y cachorrito
Y que cuando venga la negra
No se asuste y esté tranquilo
Porque en ese momento también negro
Ojala estuviéramos juntitos
Y en silencio daría mi vida
Para que no sufriera el cachorro mío.
Pero tras vivir diez años conmigo
Y otros sesenta en su mundo
Se ha ido al cielo eterno
Mi pequeño corderito
Una felicidad tremenda para muchos
Y para mí, mi único tesorito
Quien ha respirado por última vez
En su helado rinconcito.
Sólo yo le he llorado tanto
Recordándome el dolor que si existo
Pero no puedo dejar de pensar
Que ha quedado al descubierto
Su rosado vientre tibiecito.
También sé que había sufrido mucho
Ante la visión del hombre lleno de egoísmo
Que no quiso darle un lugar en la mesa
Para tomar el té conmigo.
En mi memoria por siempre quedarán
Sus primeros tiernos pasitos
Que ahora poco a poco se pierden
En sus propios y oscuros ojitos…

                                                                        A Margarita. 


           Este es un epitafio que le escribí a mi mascota Margarita, luego de que muriera de cáncer a los huesos... Nunca pensé que un animal pudiera morir de una enfermedad 'humana'. En su momento lo encontré tan injusto, pero eso sólo sería una de las cosas injustas con las que me toparía en la vida... Su recuerdo en mi infancia será algo muy valioso, como fue aprender a ser responsable con otra vida, a compartir, a decidir cuando efectuar un castigo, a correr por el patio y reir, a disfrutar de una caminata por la tarde y a entregar amor y cariño incondicionalmente... Margarita, tus travesuras junto a las mías perdurarán en el tiempo, como hoy, como siempre...




lunes, 12 de septiembre de 2011

Chile y Septiembre...

Ahora que estamos en Septiembre es imposible dejar de hablar del patriotismo y nacionalismo que invade a muchos chilenos. Es verdad, durante todo el año hablamos con extranjerismos, queremos ser como los europeos, comemos comida peruana, pedimos comida china y sushi a domicilio, etc., pero no importa. Cuando llega Septiembre, es Septiembre y punto. No hay mejor excusa que es el mes de Chile para comer empanadas, poner la bandera bien alto en la casa/depto y empezar a cambiar los discos de siempre por aquellos que invitan a la fiesta.

Desde que era pequeña recuerdo esta escena: mi papá o mi mamá buscando la bandera -¡¿dónde cresta quedó la porquería?!-, colocándola en la ventana de arriba y unos cassettes de folklore y música popular en la radio. Empanadas y cuecas! y obvio que el paseo era en el pueblito del Parque O'Higgins... 

Y después por supuesto la parada militar, ¿cierto? Yo recuerdo que la miraba por televisión, moría por ver los aviones en vivo que dejaban la estela de los colores patrios y simulaba marchar con ellos cantando el himno nacional una y otra vez... como cambian los tiempos. Las Fuerzas Armadas también han perdido su prestigio y respeto por muchos. Claro, es una vocación de servicio al país pero los Carabineros sobretodo y su abuso de poder, dan asco. A veces no sé si están al servicio del orden público o de las coimas. En fin...

A mis compatriotas les invito a disfrutar y a celebrar con responsabilidad en estas fechas, a recordar que no es la Independencia de Chile (es el 12 de febrero), sino que la 1era Junta de Gobierno, la formación del Cabildo. A bailar harta cueca!

¡¡FELICES FIESTAS PATRIAS!!


y ni ahí con que hoy sea martes 13 !